Hacia una visión más amplia de la estabilidad macroeconómica, La Transformación de la Matriz Energética en Nicaragua.

Autores: Juan Mena y Alvaro Altamirano

Tradicionalmente, en nuestro país la estabilización macroeconómica se ha limitado al mantenimiento de un determinado nivel de reservas internacionales (en la actualidad, 2.2 veces la base monetaria), que a su vez permite la estabilidad de la moneda y el normal desenvolvimiento de los medios de pago. Los resultados de esta anteojera en la visión de la macroeconomía nacional han sido, entre otros, un mayor endeudamiento público derivado de las pérdidas operativas del Banco Central de Nicaragua, y un anémico crecimiento económico ligado a una precoz apertura comercial y a una drástica reducción del sector público. En contraste con este enfoque artificial de estabilidad macroeconómica, creemos que la verdadera estabilización macroeconómica para un país pobre y aún muy endeudado, debe reflejarse en una mejor infraestructura económica, en transferencia tecnológica y en una creciente inversión para mejorar la productividad del capital humano. En este sentido, el objetivo de este artículo es ilustrar como en la práctica la política energética del Plan Nacional de Desarrollo Humano (PNDH), que tiene como objetivo transformar la matriz energética en nuestro país, abona esfuerzos para empezar a construir una verdadera estabilidad macroeconómica en Nicaragua.

En los dos últimos Planes de Desarrollo elaborados durante las respectivas administraciones –Plan Nacional de Desarrollo del Ing. Bolaños (PND) y el Plan Nacional de Desarrollo Humano del Presidente Ortega (PNDH)- la estrategia energética del país prácticamente se basó en tres lineamientos: Ampliar la  oferta de energía del país, cambio de la matriz energética hacia fuentes limpias y renovables,  y aumentar la cobertura de electrificación rural.

Sin embargo, estos planes presentan una diferencia muy marcada en cuanto al papel que debe jugar el Estado para lograr los objetivos planteados en materia de energía. Para el PND la teoría que la inversión privada y la relegación del estado a una función de incentivador de las inversiones mediante concesiones y fiscalizaciones era la mejor forma de logras los objetivos energéticos.

Contrario al pensamiento del PND, el PNDH considera que el  papel del Estado debe ser  más activo,  el gobierno debe estar dispuesto y ser capaz de intervenir si se presenta la oportunidad o si es necesario para lograr los objetivos planteados respecto al desarrollo del sector energético.

El deseo del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN) de tomar mayor protagonismo en la política energética inicio a concretarse con la creación del Ministerio de Energía y Minas (MEM), cuya función principal es ordenar el sector, establecer la estrategia nacional energética, y formular el programa de inversión pública de dicho sector.[1]

El proceso continuó con la formulación de acuerdos de cooperación con Venezuela, Brasil y el BID con el objetivo de concentrar esfuerzos y recursos en el sector. Además de una adquisición del 16% de Unión FENOSA Internacional (UFI)[2], con el fin de encontrar soluciones a los diferendos acumulados desde años anteriores y remediar la problemática de la distribución.

Durante el periodo 2007-2010 el subsector eléctrico creció 14.02%, aumentando su generación eléctrica bruta de 3.2 millones Mwh a 3.6 millones Mwh. La producción eléctrica pública descendió su porcentaje de participación en la producción total al pasar de 24.52% en 2007 a 18.88% en 2010. Por otro lado, la participación privada aumentó su participación de 75.48% a 81.12% en el mismo período.

Los factores que aumentaron la producción privada fueron la entrada al sistema eléctrico nacional de las generadoras Alba de Nicaragua, S.A. (ALBANISA) y del Consorcio Eólico, S.A. (AMAYO).

En lo referente a los tipos de generación eléctrica la matriz se mejoro un poco, no obstante el sector aún depende principalmente de fuentes fósiles[3]. Y con ello acarra los agravantes de esta fuente energética: limitada disponibilidad de recursos y precios volátiles con tendencia al crecimiento.

En el año 2007 el 71.01% de la generación total fue Termoeléctrica (Fuel Oil + Diesel) más un 11.86% de energía Térmica (residuos vegetales) lo que representa un total del 82.87% de energía a base de combustión. Mientras que las fuentes limpias –hidroeléctrica, eólica y geotérmica- representaron el 17.13%. Para 2009 el porcentaje de producción en base a combustión (Fuel Oil + Diesel + Residuos Vegetales) fue de 79.63% mientras que  las fuentes limpias representaron el 20.37%[4].

 

Por el lado de la demanda, esta evidenció un crecimiento de 19.67% durante el período 2007-2010. En 2007, el consumo total facturado de energía eléctrica fue de 1.9 millones de Mwh y cerró en 2010 con 2.3 millones de MWh. En el análisis comparativo del consumo con la generación neta[5] el resultado es un superávit de generación, en 2007 el excedente fue de 0.950 millones de MWh y en 2010 fue de 1.024 millones de Mwh. El balance actual no presenta riesgos de una crisis energética como la vivida en 2006-2007.

El Objetivo de la Política de Energía incorporada en el PNDH, “Ampliación de la Oferta de Generación con Recursos Renovables y Cambio de la Matriz de Generación”, no sólo promoverá la estabilidad macroeconómica futura al reducir nuestra vulnerabilidad ante los shocks de precios internacionales del petróleo y sus derivados; también promoverá el desarrollo humano al ampliar el número de hogares (especialmente rurales) que cuenten con el servicio de energía eléctrica. Por consiguiente, la inversión en estos sectores no sólo mejora las condiciones humanas de los(as) nicaragüenses, sino que también promueve el crecimiento a través de mayores y mejores condiciones de mercado; y afianza a esta estrategia como uno de los pilares del desarrollo económico en Nicaragua.


[1] Plan Nacional de Desarrollo Humano, 5.1.4 Energía Eléctrica.

[2] Ahora “Gas Natural”

[3] La Factura Petrolera de Nicaragua en 2010 fue de US$ Millones.

[4] Datos con fuente Dirección de Estudios Económicos y Estadísticas – INE

[5] Corresponde a la energía eléctrica que se entrega al sistema de transmisión.

Nuestro Banco de Fomento al Desarrollo

De acuerdo con la Ley Creadora del Banco de Fomento a la Producción (PRODUZCAMOS), Ley No. 640, este banco estatal tiene como  “objetivo principal el fomento productivo dirigido a los micros, pequeños y medianos productores del sector agropecuario e industrial.” Con la creación de PRODUZCAMOS se empieza a llenar lentamente el vacío de crédito productivo perpetuado por un cartel de bancos comerciales. Es así como Nicaragua vuelve a contar con un banco estatal de desarrollo –cuyo fin no es el lucro- después de haber perdido a sus tres bancos nacionales (Banco Nacional de Desarrollo, Banco Nacional de Industria y Comercio, y Banco de Crédito Popular) a fines de la década de 1990 y principios de la década de 2000.

Según la Superintendencia de Bancos y de otras Instituciones Financieras (SIBOIF) la apertura oficial de PRODUZCAMOS se realizó el 19 de abril de 2010. La Ley No.684, Ley de Reformas a la Ley No.640, le estableció un capital inicial de C$ 1,000 millones, equivalente a US$ 47 millones. En el artículo 4 de esta misma Ley se indica que PRODUZCAMOS contará también con los fondos líquidos y otros activos originados y vinculados a las carteras de crédito que manejan, administran o custodian las siguientes instituciones estatales:

1)  Instituto de Desarrollo Rural (IDR)

2)  Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA)

3)  Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR)

4)  Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa, el cual incluye el Programa Usura Cero.

5)  Fondo de Crédito Rural (FCR)

6)  Financiera Nicaragüense de Inversiones (FNI)

Claramente este capital es insuficiente para atender la demanda de crédito de micro, pequeños y medianos productores que no son sujetos de crédito por parte de los bancos comerciales y cuya única opción resulta obtener financiamiento a elevadas tasas de interés de parte de la Industria de Microfinanzas. Los US$ 47 millones representan solamente el 22% de la cartera de crédito otorgado a diciembre 2009 (entre 293 mil clientes) por las instituciones microfinancieras miembros de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (ASOMIF).

PRODUZCAMOS no puede compararse a ninguno de los 6 bancos comerciales que actualmente existen en Nicaragua, y por lo tanto no se le puede analizar con las mismas razones financieras. Mas aun, la Ley especifica que este banco no está sujeto a los mismos requisitos bancarios contenidos en la legislación de la banca comercial. En todo caso, PRODUZCAMOS sería el banco más pequeño en términos de activos y cartera de crédito; como se puede observar en las siguientes gráficas con datos disponibles al 31 de octubre del año en curso.

Creo que son loables las políticas de énfasis en seguridad alimentaria y de enfoque participativo y de género que forman parte de los estatutos de PRODUZCAMOS. Además, esperando que en el mediano plazo PRODUZCAMOS sea capitalizado fuertemente con el objetivo de crear efervescencia productiva y desarrollo económico[1], podemos comparar las nocivas tasas de interés del cartel financiero comercial con las menores tasas de interés de PRODUZCAMOS.

Francamente no se puede decir que PRODUZCAMOS esté impulsando en gran manera a la producción nacional, ni que lo hará en el corto plazo. No obstante, espero que este banco algún día no muy lejano sea algo parecido al ya extinto Fondo Especial de Desarrollo del Banco Central de Nicaragua; y contribuya a la reducción de la pobreza a través de una mayor y mejor democratización del crédito.


[1] Bajo el supuesto de un adecuado y eficiente manejo institucional del mismo.

QUANTITATIVE EASING: LA BOMBA NUCLEAR DE BEN BERNANKE

QUE HACER PARA CONTRARRESTAR LA DEPRECIACIÓN DEL DÓLAR CON RESPECTO AL CORDOBA

Ante la situación de la guerra de divisas en la economía internacional, se pueden tomar acciones de política económica que eviten la profundización de la revaluación o una mayor sobrevaluación del córdoba. Para leer informes de análisis sobre esta guerra, ver:

http://www.counterpunch.org/whitney10142010.html

http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/hudsonh1.pdf

 

Entre estas acciones se tienen:

1 ) Aumentar la emisión de córdobas.  Esto se puede lograr por las siguientes vías:

a)    El MHCP puede ofrecer  Bonos del Tesoro al BCN para financiar el gasto de capital, con la ventaja de reducir el costo del endeudamiento público (una menor tasa de rendimiento que elevaría el valor del bono) al ser comparado con el costo de colocación de esos bonos entre los grupos financieros locales. A eso se le llama el “relajamiento cuantitativo” (QE por sus siglas en inglés), que es la emisión de dinero para comprar bonos.

¿Es este el momento de que el BCN compre bonos al Tesoro? Esto se puede responder con el comportamiento de la oferta de dinero y de la base monetaria, que en el caso de que ambas estén creciendo lentamente reforzaría la implementación del “relajamiento cuantitativo”, con más razón si se estuviesen contrayendo. Si desacelera el crecimiento del dinero, pues habría que incrementarlo. Por lo tanto, el comportamiento del agregado monetario más restringido, como es el dinero de alto poder (M0) nos obliga a señalar que no es  necesario el “relajamiento cuantitativo”, pero sí lo exige el comportamiento del medio circulante cuyo aumento interanual en septiembre de este año es la mitad de lo registrado en abril de 2008.

Nuestra presión inflacionaria es algo “importante”, por lo cual no se visualizan los riesgos de la deflación como en las economías desarrolladas, y si ese fuera el caso obligaría a poner más córdobas en circulación. Pero no debemos olvidar que mientras la economía está muy dolarizada extraoficialmente la inflación se mide en córdobas, y el córdoba apenas domina menos del 18% del mercado monetario. Pensar en córdobas es exponerse al riesgo de una equivocación.

Si se ponderara la tasa de inflación de Nicaragua con la presencia de las dos monedas (córdoba sin mantenimiento de valor y dólares), cabría reflexionar en la conveniencia de las fuertes aceleraciones de la oferta de dinero o si es necesario mantener estable el crecimiento del dinero primario, en este caso el numerario.

También es necesario analizar la velocidad de circulación del dinero, que es el número de veces que un córdoba cambia de manos en un período de tiempo determinado, en nuestra gráfica en un trimestre, con el fin de estimar la demanda de dinero.

Con el enfoque de la estabilización macroeconómica del FMI, la presión inflacionaria debe ser baja y estable. Si la velocidad es constante, el Banco Central debe mantener estable el crecimiento del saldo de dinero, que no es el caso de Nicaragua.

Si la velocidad ha estado cayendo, como se evidencia en nuestro mercado, cada córdoba que emite el Banco Central tiene menos impacto en la producción, por lo cual sería atractivo aplicar el “relajamiento cuantitativo”, con el riesgo de una mayor inflación medida en córdobas.

Y si la velocidad mostrara fuertes oscilaciones, como también es el caso de Nicaragua al registrarse una desviación estándar de dicha velocidad de 0.53 en el período Primer Trimestre 1998-Segundo Trimestre de 2010, el Banco Central está obligado a concentrarse en mantener estable la inflación, como lo ha estado haciendo hasta hoy.

Existe la opinión que si el régimen cambiario en Nicaragua es fijo con respecto al dólar, cualquier depreciación del dólar se reflejaría en una menor sobrevaluación del córdoba. Este argumento sería válido si el córdoba fuese una moneda dura en el mercado internacional, pero no lo es porque la inflación del dólar es menor que la inflación del córdoba. Por consiguiente, el córdoba aumentaría su sobrevaluación y habría que hacer algo.

Y ese algo es la emisión de bonos en Nicaragua para financiar la inversión pública y mejorar la demanda interna, y no debería estar asociada con la alza de la tasa de inflación local, ya que la tasa de interés que pagaría el Tesoro al Banco Central debería ser muy baja para reducir el costo del endeudamiento púbico, tal como se observa con las subastas de Letras Estandarizadas No Competitivas. En la actualidad, el BCN está colocando Letras a una tasa de interés promedio ponderada de 0.53%, o sea una emisión de bonos vinculadas a la inflación, por lo cual los mercados anticipan una baja inflación, a pesar que es algo “elevada” al ser proyectada por el Banco Central en 7.0%.

b)   El Banco Central puede comprar dólares, pero sería muy limitado porque dependerá del comportamiento de la oferta de dólares en el mercado local, lo cual no sería una oferta muy importante por el año electoral. Hay que recordar la tradicional fuga de depósitos en dólares cuando elegimos al presidente de la República y, además, no existen grandes flujos de capital privado hacia Nicaragua porque no tiene capacidad de pago en el mercado financiero internacional. Aún así, hay que hacer algo porque se ha señalado que la inflación en córdobas es mayor que la inflación en dólares-.

c)   Aumentar el déficit fiscal, vía aumento del gasto público. ¿Cuál gasto público? ¿Consumo o inversión? Tarea imposible, más si fuese por la vía de un mayor gasto corriente debido a la condicionalidad del FMI de contraer el déficit fiscal en 2011 a 3.9% del PIB antes del registro de las donaciones externas y a 1.5% del PIB después del registro de las donaciones externas, en un año electoral donde se aprecia en todo su esplendor el ciclo económico-político, pero en la otra mano están los recursos del ALBA. Sin embargo, el aumento del déficit fiscal por una mayor inversión pública, además de contrarrestar una mayor sobrevaluación del córdoba, tendería a mejorar condiciones de la demanda interna privada, a dinamizar la economía, a generar empleo y a reducir pobreza.

2) Desarrollar el mercado de capitales, intentando colocar los títulos valores del sector público a plazos más largos y a menores tasas de interés, en el caso que la “autonomía” del Banco Central se oponga a comprar Bonos del Tesoro. Esto obligaría a un diálogo entre el Gobierno y la Bolsa de Valores, con el fin de desarrollar el mercado secundario de la Bolsa mediante la colocación de Bonos del tesoro con mayores plazos (5, 10 y 15 años) y menores tasas de interés (en función de las tasas del mercado internacional).

Atacando al Consumismo desde una Óptica de Supervivencia

“El progreso humano no es ni automático ni inevitable. El futuro ya está aquí y debemos enfrentar la cruda urgencia del ahora. En este acertijo constante que implica la vida y la historia, la posibilidad de llegar tarde existe. Podemos rogarle desesperadamente al tiempo que detenga su paso, pero el tiempo es sordo a nuestras súplicas y seguirá su curso. Sobre montañas de blancas osamentas y desperdicios de múltiples civilizaciones se observan las terribles palabras: Demasiado tarde”.

– Martin Luther King Jr.

 

A la sociedad de consumo, “término utilizado en economía y sociología, para designar al tipo de sociedad que se corresponde con una etapa avanzada de desarrollo industrial capitalista y que se caracteriza por el consumo masivo de bienes y servicios, disponibles gracias a la producción masiva de los mismos” [1], tradicionalmente se le ha atacado desde una lógica de izquierda. Es decir, se ha atacado la injusticia de sociedades en donde pocas personas disfrutan de la mayor porción de la riqueza generada; también, como Marx, se ha atacado la alienación del hombre bajo una vida superficial. Asimismo, algunos religiosos han atacado al consumismo desde un punto de vista espiritual, bajo la premisa bíblica de que “el corazón no puede tener dos amos”. Sin embargo, en las últimas décadas, el panorama sombrío del cambio climático ha representado una base más sólida para atacar al consumismo de los países ricos, desde una óptica de supervivencia.

La Convención Marco sobre el Cambio Climático (CMCC) de las Naciones Unidas, en su Artículo 1, define el cambio climático como “cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”.

El cambio climático tiene 5 características:

1. Está científicamente comprobado

2. Es un fenómeno acumulativo

3. Sus efectos son irreversibles

4. De larga manifestación (las emisiones de hoy generan problemas mañana)

5. Es un fenómeno global (no tiene fronteras)

El calentamiento global ya es un hecho! Las temperaturas han aumentado unos 0.7 °C en el mundo desde el comienzo de la era industrial y la tasa de aumento se está acelerando[2]. En concreto, los fenómenos climatológicos futuros serán más extremos y dañinos. Según el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), los costos del financiamiento nuevo y adicional para fines de adaptación al cambio climático podrían sumar un total aproximado de US$86,000 millones de aquí al año 2015, cifra que representaría alrededor de 0.2% del PIB de los países desarrollados o alrededor de una décima parte de lo que actualmente destinan al gasto militar. Los costos de no actuar serían muy superiores, y según el Informe Stern, podrían representar entre 5% y 20% del PIB mundial, dependiendo de cómo se calculen.

También es un hecho que quienes han contribuido más con este fenómeno son los países industrializados, mediante su consumismo irracional. Esto, se refleja claramente en los siguientes cuadros:

Hay grandes variaciones entre los países respecto de cuánto aportan a las emisiones que están aumentando las acumulaciones de gases de efecto invernadero. Según el IPCC, los países desarrollados, donde vive el 15% de la población mundial, aportan casi la mitad de las emisiones de CO2.

Lamentablemente, no existe asimetría entre quienes contaminan más y quienes sufren las consecuencias del cambio climático; una suerte de Karma imperfecto. En los países pertenecientes a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), uno de cada 1,500 habitantes ha sido afectado por un desastre climático. La cifra correspondiente para los habitantes de los países en desarrollo es de una por cada 19, un diferencial de riesgo de 79[3].

Según el experto en cambio climático, Profesor José Antonio Milán, los principales impactos del cambio climático en Nicaragua son los siguientes:

  • Disminución drástica de la producción de granos básicos que afectarían la seguridad alimentaria del país. (15% – 2099)
  • Pérdida significativa de la diversidad biológica y del recurso forestal. (hasta un 30% 2050)
  • Alteraciones drásticas en el Ciclo Hidrológico del Agua, que podrían en riesgo el abastecimiento de agua para cualquier tipo de uso.
  • Degradación de los suelos que afectarían las posibilidades de otras alternativas de producción. Inundaciones en las zonas costeras bajas, que afectarían los humedales, esteros y la riqueza de los recursos hidrobiológicos (camarones, conchas, ostras, etc).
  • Inundaciones en Asentamientos Humanos con deficiente red de drenaje pluvial.
  • Alto impacto negativo sobre las lagunas cratéricas.
  • Es muy probable la aparición de deslizamientos parciales de masas de tierra en la parte alta de algunas cuencas muy erosionadas, sobretodo en aquellas zonas de mayor pendiente .
  • La temperatura es probable que aumente el calor afectando la salud de las personas y un potencial incremento de vectores que propagan enfermedades. El aumento de la temperatura puede ocasionar aumento de la erosión y la pérdida de suelos agrícolas. El aumento del calor también incrementa el consumo de energía y aumenta el riesgo de incendios.
  • Es muy probable que aumente el nivel de mar sobretodo en la Costa Caribe, pudiendo registrarse penetraciones del mar de hasta 2 Km. en los puntos más bajos.
  • En el pacifico el mar penetrará por algunos esteros en la Región de Occidente.
  • Es muy probable el aumento en intensidad y frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, sobre todo en la Costa Atlántica.
  • El cambio climático puede beneficiar el clima local de algunas zonas.

Ciertamente el panorama de la humanidad nunca ha sido tan desalentador. Con este horizonte, la vida de las futuras generaciones será deprimente. El consumismo es indudablemente el principal enemigo natural de la raza humana, al atentar en contra de su misma supervivencia. Los efectos adversos derivados directa e indirectamente del uso desmedido de los recursos naturales deben hacernos reflexionar sobre el nivel de consciencia adquirido: tal vez sólo así podremos entender.

No podemos viajar a otro planeta una vez que hayamos destruido todos los ecosistemas. Según el Wuppertal Institute, con el ritmo actual de consumo, para 2050 se requerirán dos planetas tierra para satisfacer nuestras necesidades!

Como me explicó un profesor de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) experto en el tema, lo que debe cambiar es el comportamiento y los hábitos de vida. Esto representaría verdaderamente un cambio de consciencia. Por ejemplo, necesitamos realmente de aire acondicionado? O sólo una habitación acondicionada con muchas plantas que brinde un ambiente fresco? Necesitamos una habitación con luz eléctrica en pleno día? O sólo necesitamos techos que se adaptan a los cambios de luminosidad? Que se necesitará para lograr este cambio de consciencia?

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[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_de_consumo

[2] PNUD, La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido. Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008.

[3] PNUD, La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido. Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008.

 

Cumplimiento de la Declaración de París por parte de la Cooperación en Nicaragua

La Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda al Desarrollo, el segundo Foro de Alto Nivel realizado en París entre el 28 de febrero y el 2 de marzo de 2005, contribuyó al reforzamiento de las estrategias de desarrollo nacional de los países socios o receptores de la cooperación internacional y sus marcos operativos, trata de alinear la ayuda al desarrollo, busca la responsabilidad de los donantes y a los países socios ante sus ciudadanos, propone la eliminación de la duplicación de esfuerzos entre los donantes, trata de simplificar políticas y procedimientos de la ayuda internacional y define medidas y estándares de desempeño y responsabilidad para los sistemas de cuentas nacionales de los países socios.

Los donantes están cada vez más conscientes de la importancia de seguir los indicadores y las áreas de la Declaración de París sobre la eficacia, la armonización y el alineamiento de la ayuda.

La última encuesta sobre la situación de la Declaración de París para el caso de Nicaragua fue realizada en 2008 con base en datos de 2007, y la próxima encuesta se hará en 2010 sobre la información de 2009 y los resultados se presentarán en abril de 2011. Es por este motivo que, debido a la indisponibilidad de los datos actualizados de los indicadores de seguimiento a la Declaración de París, sólo se presentan los resultados de la última encuesta y algunos avances legislativos al respecto.

Funcionarios de los países y organismos multilaterales donantes son “presionados” para seguir los lineamientos de la Declaración de París. En este sentido, el nivel de seguimiento de dichos indicadores para el caso de Nicaragua “es muy bueno”, aunque no perfecto, y se necesita de una mayor coordinación entre donantes para no duplicar esfuerzos.

De acuerdo con la encuesta de 2008, Nicaragua está moderadamente posicionada en el cumplimiento de los indicadores de las cinco posiciones de la Declaración de París: apropiación, alineación, armonización, gestión orientada a resultados y responsabilidad mutua.

1. Apropiación

Un solo indicador sirve para la calificación de la dimensión de Apropiación, la cual fue moderada para Nicaragua por sus avances en la formulación de sus políticas y estrategias de desarrollo de largo plazo, con el fin de orientar el gasto público en programas y proyectos dirigidos a la reducción de la pobreza. El desempeño del país se califica en cinco niveles, de E, cuando el país no cuenta con una estrategia de desarrollo, a A, cuando el país tiene una estrategia desarrollada. La meta para 2010 es que al menos el 75% de los países cuente con los niveles B o A.

Desde agosto de 2000, antes que surgiera la Declaración de París, Nicaragua publicó su primera estrategia de desarrollo denominada “Estrategia de Reducción de la Pobreza” (ERP), que se transformo en julio de 2001 en la “Estrategia Reforzada de Crecimiento Económico y Reducción de Pobreza 2001-2005” (ERCERP) y alcanzó el nivel D porque el país se ubicó entre el 21% peor situado de todos los países encuestados en 2006.

Posteriormente, en 2003 el país adoptó el “Plan Nacional de Desarrollo” (PND) y fue hasta en 2007 que logró obtener el nivel C al reorientar sus lineamientos sectoriales y regionales en el “Plan Nacional de Desarrollo Operativo 2005-2009” (PNDO) junto con la creación de los Marcos Presupuestarios a Mediano Plazo (MPMP), que en la realidad son perspectivas trienales del presupuesto nacional.

En abril de 2008, la estrategia del PNDO fue revisada en el nuevo “Plan Nacional de Desarrollo Humano 2008-2012” (PNDH) y sus ejes centrales son la lucha contra la pobreza y la dinamización económica de los sectores más empobrecidos, el cual aún no ha sido nivelado porque la encuesta sobre los indicadores se realizará el próximo año.

El Gobierno de Nicaragua ha fortalecido la cooperación Sur-Sur para apoyar la ejecución del PNDH y ha promovido los Consejos de Poder Ciudadano para que la ciudadanía sea activa en la solución de los problemas económicos y sociales del país, con lo cual modificó el Sistema Nacional de Participación creado en 2003.

La Mesa Global de Cooperación, máxima instancia del diálogo político entre el Gobierno y los donantes, sólo se activó para coordinar la ayuda de emergencia a los damnificados del huracán Félix en septiembre de 2007.  Las sesiones del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), creado en 2005, se desarrollaron en buena forma, pero la cooperación de este grupo cesó a partir de 2008 debido a las denuncias de fraude en las elecciones municipales de noviembre de 2008 realizadas por la oposición política.  Se consolidó la coordinación sectorial, especialmente en educación y salud, avanzó lentamente en desarrollo rural y medio ambiente y no se dio continuidad a la gobernabilidad.

2. Alineación

También calificada como moderada para Nicaragua, la dimensión de la Alineación persigue que la ayuda de los donantes, para que sea eficaz, apoye la estrategia y los planes de desarrollo del país.

Los resultados de la encuesta de 2008 indican cierto estancamiento en el caso de Nicaragua, principalmente en el uso de los sistemas nacionales de Gestión de las Finanzas Públicas (GFP) y la predictibilidad e implementación de los MPMP.

  1. i. Credibilidad de los Sistemas Nacionales de Gestión de las Finanzas Públicas y de Aprovisionamiento

El primer indicador de la Alineación, que mide la credibilidad de los sistemas nacionales de GFP, desde 2005 es moderadamente fuerte al registrar la puntuación de 3.5 en una escala de 6 puntos, y en 2007 es de 4 puntos y cumple con la meta programada para 2010. Ese avance se explicó con la aprobación de la Ley 550 “Ley de Administración Financiera y del Régimen Presupuestario” aprobada en septiembre de 2005, que creó el “Sistema Integrado de Gestión Financiera  Administrativa y Auditoría” (SIGFA) y la Ley 621 “Ley de Transparencia y de Acceso a la Información Pública” aprobada en junio de 2007.

Adicionalmente, en junio de 2008 se finalizó la preparación del Plan de Acción para el Fortalecimiento del Sistema de Administración Pública Financiera; en septiembre de 2008, se finalizó el primer borrador de la revisión del Manual de Clasificación Presupuestaria y el Plan de Cuentas; y a finales de marzo de 2010, se inició la publicación de un reporte mensual que monitorea la ejecución física del Programa de Inversión Pública. Con bastante probabilidad, estos últimos avances elevarán la calificación de 4 puntos lograda por Nicaragua en 2007.

Por otro lado, el indicador de la credibilidad de los Sistemas Nacionales de Aprovisionamiento requiere la adaptación de las normativas de la Ley de Contrataciones del Estado a la ayuda en especie de la cooperación Sur-Sur y la reforma del Sistema Nacional de Contrataciones Públicas. Cabe destacar que el BCN, con el objetivo de monitorear y mejorar la transparencia de la cooperación canalizada directamente al sector privado, en abril de 2010 publicó por primera vez el registro de la deuda privada externa junto con la deuda pública externa correspondiente al período 2007-2009, en la cual se especifica la principal fuente de cooperación Sur-Sur que actualmente existe, como es la fuente ALBA/Venezuela que participa con el 22.3% del total de la asistencia oficial en ese trienio.

  1. ii. La Cooperación Registrada en el Presupuesto Nacional

El segundo indicador de la Alineación mide el porcentaje de los flujos de ayuda para el sector gubernamental reflejado en los presupuestos nacionales. La referencia de base de 2005 indicó que el 73% de la ayuda se registró en el presupuesto originalmente aprobado, el cual no fue compatible con la información de los donantes debido a la falta de oportunidad de la información.

La meta para 2010 es reducir a la mitad el porcentaje de la ayuda que no está registrada en el presupuesto y en la encuesta de 2007 Nicaragua ya alcanzó el objetivo de 2010 al incrementarse la proporción de la ayuda registrada en el presupuesto hasta el 87%, como resultado de que las agencias de cooperación de mayor peso han mejorado la información. Desde 2007 los donantes europeos promueven el sistema ODAnic que proporciona información sobre sus compromisos financieros y mejora la coordinación entre ellos mismos.

En 2007, los países que registran mayores montos de su ayuda en el presupuesto nacional son Japón con el 98%, Holanda y Francia con el 92%, España con el 86% y Suiza con el 84%.

iii. La Coordinación de la Cooperación Técnica

El tercer indicador de la Alineación es el aporte de los donantes de su asistencia técnica coordinada con las estrategias del país para reforzar las capacidades como respuesta directa a las necesidades del país socio.

En 2005 sólo el 29% de la cooperación técnica estuvo coordinada con los programas nacionales en Nicaragua y se elevó a 45% en 2007, mientras que la meta para 2010 se programó en el nivel de 50%. Existe un importante margen de mejora de este indicador, porque casi un tercio de los donantes no coordinó ningún componente de su asistencia técnica con las capacidades nacionales.

Entre las fuentes que brindan asistencia técnica coordinada con la estrategia de Nicaragua, se distinguen BID, BM, Dinamarca, Japón, Reino Unido y Suecia.

iv. El Grado de Utilización de los Sistemas Nacionales de Gestión de las Finanzas Públicas y de Aprovisionamiento

El cuarto indicador de la Alineación invita a los donantes a incrementar la canalización de la ayuda a través de los sistemas nacionales de Gestión de las Finanzas Públicas (ejecución, informes financieros y auditoría del presupuesto) y de aprovisionamiento (normativas del Sistema Nacional de Contrataciones Públicas).

Entre las encuestas de 2005 y 2007, la proporción de la ayuda de los donantes canalizada a través del Sistema GFP se incrementó del 44% al 48%, debido al mayor uso de la ejecución de esa ayuda a través del presupuesto nacional; en ese mismo período, la canalización de la ayuda a través del sistema de aprovisionamiento se incrementó de 28% al 45%.

La meta para 2010 de la ayuda que no es canalizada a través del Sistema GFP es reducirla un tercio con respecto a la referencia de 2005, o sea alcanzar el porcentaje de 63%. Las fuentes de cooperación que dan los mayores porcentajes de ayuda con el Sistema GFP son Canadá con el 99%, Suiza con el 85% y Francia con el 76%,

No existe una meta para la ayuda canalizada a través del Sistema de Aprovisionamiento y se aconseja afianzar su evolución con inversiones conjuntas entre el Gobierno de Nicaragua y los donantes en la aplicación de la legislación y la normativa del Sistema Nacional de Contrataciones Públicas. Las fuentes de cooperación que dan los mayores porcentajes de ayuda con el Sistema de Aprovisionamiento son Austria, Dinamarca, Finlandia y OEI con el 100%, Canadá con el 99%, Suiza con el 98%, Holanda con el 97% y Suecia con el 95%.

v. Evitar las Estructuras de Ejecución Paralelas

El quinto indicador de la Alineación invita a los donantes a evitar la creación de estructuras paralelas que puedan socavar las capacidades del país socio.

El indicador mide el número de esas dependencias paralelas, que en 2005 eran 107 y en 2007, 49, y la meta es reducirla a menos 36 en 2010 y, por lo tanto, aumentar la alineación de los donantes con los procedimientos nacionales.

En la última encuesta de 2007, el número de estructuras paralelas por fuente de cooperación eran las siguientes: Estados Unidos, 11; Naciones Unidas, 9; Dinamarca, 6; Luxemburgo, 5; Austria, 4; Suiza, 4; Canadá, 4; OEI, 2; Alemania, 1; BM, 1; Reino Unido, 1; y Suecia, 1.

vi. Planificar la Ayuda Internacional de Mediano y Largo Plazo

El sexto indicador de la Alineación insta a los donantes a proporcionar compromisos indicativos fiables de la ayuda internacional en un marco multianual, con el objetivo de facilitar al Gobierno de Nicaragua la predictibilidad de la ayuda para la elaboración de planes de mediano y largo plazo.  En este sentido, se toman en cuenta, primero, el desembolso de la ayuda con respecto a lo programado y, segundo, el registro oportuno de los desembolsos de los donantes en las cuentas nacionales.

En cuanto al monto desembolsado en relación con el monto programado, en 2007 se desembolsaron US$423 millones de un monto de US$396 millones programado por los donantes, pero el Gobierno de Nicaragua registró sólo US$294 millones.

En 2005  sólo el 70% de los desembolsos se registró en las cuentas nacionales y se propone reducir a la mitad la brecha en 2010, o sea registrar el 85% de la ayuda. Pero en 2007 se registró apenas el 74%.

  1. vii. La Ayuda No Condicionada

El séptimo indicador de la Alineación mide la proporción de la ayuda no condicionada, la cual mejora la adaptación de la ayuda a las prioridades nacionales y reduce los costos de transacción.

De acuerdo con la encuesta del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD), entre 2005 y 2006 la proporción de la ayuda no condicionada se mantuvo en el 85%. En 2006, 12 de los 19 donantes bilaterales que respondieron a la encuesta suministraron sólo ayuda no condicionada. Se aconseja que los donantes mejoren la desvinculación de su ayuda.

3. Armonización

La dimensión de la Armonización de la Declaración de París es calificada como baja porque se han observado cambios en las estrategias de desarrollo y avances desiguales en los mecanismos de diálogo y coordinación el Gobierno de Nicaragua y los donantes.

  1. i. Disposiciones o Acuerdos Comunes

El primer indicador de la Armonización mide la proporción de la ayuda canalizada a través de los enfoques programáticos, o sea basada en programas, que integran 4 criterios: el liderazgo del país socio; un único programa completo y un marco presupuestario; un proceso formal para la coordinación y la armonización de los donantes; y la utilización de sistemas nacionales.

En 2005, el 48% del total de la ayuda oficial recibida por Nicaragua utilizó enfoques programáticos por el impulso de los enfoques sectoriales, pero este indicador retrocedió en 2007 al nivel de 46%, alejándose de la meta de 66% establecida para 2010.

Por otro lado, la ayuda del GAP pasó US$93 millones en 2005 a US$140 millones en 2007, debido al Acuerdo Conjunto de Financiación (ACF) del GAP. Sin embargo, en 2008 algunos miembros del GAP expresaron su preocupación por la situación política en Nicaragua y el cumplimento de los principios de la ACF, la necesidad de una mayor inversión en la planificación estratégica del Plan Nacional de Desarrollo Humano (PNDH) y el refuerzo del diálogo de políticas entre el Gobierno y los donantes.

Las fuentes de cooperación que sobresalen con mayores entregas de ayuda mediante los enfoques programáticos en 2007 son Fondo Mundial y Reino Unido, con 100%, Dinamarca con 96%, Finlandia con 92%, Holanda con 98% y Estados Unidos con 83%.

  1. ii. Misiones Conjuntas y Análisis Comunes

El segundo indicador de la Armonización está compuesto por la coordinación de las misiones y los análisis realizados por los donantes, para reducir las cargas administrativas, aligerar la agenda de reuniones con el Gobierno y evitar las duplicaciones.

Las misiones conjuntas representaron el 9% de todas las misiones de los donantes en 2005 y se elevó a 23% en 2007 en un contexto en que el número total de misiones disminuyó en 99 con respecto a las realizadas en 2005. Para 2010, la meta es de alcanzar el 40% de misiones coordinadas, mediante la reactivación de las mesas globales y sectoriales y un mayor liderazgo del Gobierno para regular las misiones de los donantes con el Plan Nacional de Acción en Alineamiento y Armonización (AyA).

Los países y organizaciones que cuentan con los mayores porcentajes de misiones conjuntas son Holanda y Fondo Mundial con 100%, Suiza con 83%, Naciones Unidas con 62% y Finlandia con 57%.

Por otro lado, la proporción de análisis comunes se redujo de 53% en 2005 a 52% en 2007, por lo cual Nicaragua necesita reforzar la coordinación de los donantes para lograra el objetivo de 66% de análisis comunes en 2010.

Los países que cuentan con los mayores porcentajes de análisis comunes son Dinamarca y Noruega con 100%, Naciones Unidas con 93% y Suiza con 90%.

4. Gestión Orientada a Resultados

El único indicador de la dimensión de La Gestión Orientada a Resultados de la Declaración de París, la califica como moderada, el cual insta a establecer sistemas rentables de informes centrados en los resultados y de evaluación por el país.

Al igual que el indicador de Apropiación, el de la Gestión Orientada a Resultados se basa en datos del Informe sobre la Eficacia de la Ayuda del BM, y se ha mantenido en la categoría C en 2005 y 2007.

Para alcanzar la categoría B en 2010 se necesitará garantizar un diseño consistente e implementar plenamente los sistemas de seguimiento y evaluación, asegurando la retroalimentación de los resultados en la formulación de políticas y de asignación presupuestaria.

5. Responsabilidad Mutua

La dimensión de la Responsabilidad Mutua de la Declaración de París se funda en la rendición de cuentas de los donantes y de los países socios receptores de la ayuda sobre el uso de los recursos y los alcances de los resultados de desarrollo, insta a las dos partes a crear mecanismos basados en el país para facilitar la evaluación conjunta de la aplicación de los compromisos sobre la eficacia de la ayuda.

Desde 2005 aún no existe la rendición de cuentas en Nicaragua por las dificultades de comunicación e información entre el Gobierno y los donantes.

REFERENCIAS Y OBJETIVOS DE LA DECLARACIÓN DE PARÍS EN NICARAGUA

INDICADORES

REFERENCIA 2005

2007

OBJETIVO 2010
1 Apropiación – Estrategia de Lucha contra la Pobreza (ELP) operacional D C B o A
2a Calidad de los sistemas de gestión de las finanzas públicas (PFM) 3.5 4.0 4.0
2b Calidad de los sistemas de aprovisionamiento No disponible No disponible No disponible
3 Ayuda reflejada en los presupuestos 73% 87% 87%
4 Refuerzo coordinado de capacidades 29% 45% 50%
5a Uso de sistemas nacionales de PFM del país (flujos de ayuda) 44% 48% 63%

5b Uso de sistemas de aprovisionamiento del país (flujos de ayuda)

28% 45% No aplicable
6 Dependencias de ejecución de proyectos (PIU) paralelas 107 49 36
7 Predictibilidad en el año 70% 74% 85%
8 Ayuda no condicionada 85% 85% Más del 85%
9 Uso de enfoques programáticos (PBA) 48% 46% 66%
10a Misiones coordinadas 9% 23% 40%
10b Trabajo analítico coordinado sobre el país 53% 52% 66%
11 Marco sólido de evaluación de resultados C C A
12 Responsabilidad mutua
Fuente: Encuesta de 2008 de Seguimiento de la Declaración de París. OCDE 2008.

En Nicaragua se ha reducido la pobreza

En las últimas semanas se ha escuchado toda una alharaca política en relación a los resultados de la encuesta de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG). Esta encuesta indica que la pobreza se ha reducido en 7.5 puntos porcentuales, desde 17.2% de la población total en el año 2005 hasta 9.7% en 2009. Asimismo, estima que la pobreza general ha disminuido 15.4 puntos porcentuales desde 48.3% de la población total en 2005 hasta 32.9% en 2009.

Obviamente, estos resultados, de ser correctos, avalarían la gestión del gobierno actual (GRUN) en materia de reducción de pobreza, hazaña en la cual los últimos gobiernos han fracasado. Sin embargo, por razones técnicas es poco plausible comparar estos “maravillosos” resultados con aquellos obtenidos por la IV Encuesta de Medición del Nivel de Vida (EMNV-2005) elaborada por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE).

En primer lugar, la muestra de 1,732 hogares utilizada en la encuesta de FIDEG es 4.5 veces inferior a la muestra de 7,834 hogares consultada por INIDE en 2005. Por otra parte, la encuesta de FIDEG solamente recoge información de 93 municipios, mientras la EMNV abarca la totalidad de 153 municipios existentes. En este sentido, muy probablemente la encuesta de FIDEG no haya podido acceder a los municipios más pobres e inaccesibles del territorio nicaragüense.

A pesar de lo dicho anteriormente, hay que reconocer la ardua labor de FIDEG en el desarrollo de su encuesta; la cual serviría como modesta referencia de comparación para los resultados de la V EMNV-2009 a ser publicada por INIDE. Además, los datos –aún no oficiales– de INIDE sobre la pobreza en Nicaragua indican que efectivamente los niveles de pobreza en 2009 son inferiores a los de 2005. Estos datos de INIDE, adelantados como parte de la propaganda política del poder ejecutivo, muestran como en 4 años la pobreza extrema se ha reducido en 2.6 puntos porcentuales hasta 14.6% de la población total; mientras la pobreza general ha disminuido 5.8 puntos hasta 42.5% de la población total. En otras palabras, entre 2005 y 2009, 193,000 personas han dejado de ser pobres y 99,000 personas han dejado de sufrir pobreza extrema. Así, los resultados de las V EMNV en materia de pobreza se ilustrarían con el siguiente gráfico:

Para corroborar, a nivel general, si estos menores niveles de pobreza indicados por INIDE coinciden con programas y políticas públicas encaminadas en ese sentido, habría que observar los cambios en la estructura del principal instrumento de política económica en Nicaragua, el Presupuesto General de la República (PGR). A continuación, se ilustraran en gráficas la evolución –en relación al año 2005– de los gastos en educación, salud y vivienda; lo cuales forman parte del gasto social incluido en el PGR.

La evolución ascendente del gasto social en estas ilustraciones, a priori, dotarían de congruencia a los datos que indican una reducción de la pobreza en Nicaragua. Esta reducción de la pobreza, además se debe a otros factores, como la migración de personas de zonas rurales hacia otros países con mejores niveles de ingreso; a una menor tasa de dependencia económica en las familias; a un aumento significativo de la producción de granos básicos, acompañado de mejores condiciones de comercialización para estos mismos, etc.

Ciertamente es una buena noticia que existan proporcionalmente menos pobres en Nicaragua. Más aun, con estos resultados quedaría demostrado una vez más que Crecimiento ≠ Desarrollo, porque el período 2006-2009 evidencia la menor tasa promedio de crecimiento del PIB real (2.1%) en relación a los otros períodos comprendidos entre las V EMNV. Por consiguiente, una distribución más equitativa del ingreso y del consumo si reducen pobreza!

No obstante, Nicaragua es aún un país con altos índices de pobreza humana, con niveles de vida que se comparan con países como Haití, Bolivia y Honduras. En este sentido, cabe recordar siempre (con alarma) que todavía 2.4 millones de seres humanos, compatriotas nuestros, vivan bajo el flagelo de la pobreza. Así, ojalá nunca nos volvamos insensibles ante estas realidades. Porque la pobreza no es normal, no es como la lluvia! es una realidad alarmante, indigna de la consciencia humana!

Perú se consolida

Autores: Juan José Mena y Álvaro Altamirano. Dracma (julio 2010)

Durante la última década la economía peruana presenta uno de los  mejores desempeños en la región latinoamericana al registrar una tasa de crecimiento promedio anual del Producto Interno Bruto (PIB) de 6,7%[i] durante el periodo 2002-2008. Este impetuoso ritmo de crecimiento fue disminuido drásticamente por los efectos de la crisis mundial, en el año 2009 el crecimiento del PIB fue de 0,9%[ii]. El notable éxito económico de Perú se fundamenta en la solidez fiscal y en el adecuado manejo de su política económica.

La clave del éxito peruano radica en una mayor disponibilidad y uso equilibrado de los recursos provenientes del fuerte crecimiento de las exportaciones de recursos mineros y un buen manejo del gasto público. Perú posee una tradición minera significativa al representar esta industria un promedio de 57%[iii] del total de las exportaciones entre los años 2002 y 2009.

El aumento considerable de la demanda mundial de productos mineros –especialmente cobre, hierro, oro y plomo- han aportado gran dinamismo a la economía del país, lo cual se refleja en el crecimiento de las exportaciones peruanas en  un ritmo promedio anual de 21%[iv] durante el periodo 2002-2009; los principales productos mineros de exportación fueron oro y cobre, en 2009 las exportaciones FOB de estos productos equivalían al 78%[v] de las exportaciones del sector minero.

Sin embargo esta disponibilidad de recursos, US$26.885[vi] millones de exportaciones en 2009, no fuese tan determinante en el equilibrio macroeconómico sino se hubiese complementado con un cuidadoso manejo de las finanzas públicas.

El Gobierno Peruano mantiene una correcta prudencia en el manejo del gasto público, la  deuda pública ha disminuido sustancialmente de un  46,0%[vii] del PIB en 2001 hasta un 26,6%[viii] en 2009. Así mismo se enfatiza en una fortaleza fiscal, que se traduce en una acentuación de la recaudación tributaria -la cual aumentó de  12,2%[ix] del PIB en 2000 a 13,8%[x] en 2009- además de un superávit fiscal que se mantuvo en el rango de 1,8%[xi] y 3,1%[xii] del PIB entre 2006 y 2008. Sin embargo, en el año 2009 Perú cerró con un déficit de 2,1%[xiii] del PIB, el cual se explica en el aumento del gasto en infraestructura pública como parte del plan anticíclico de reactivación económica.

Perú enfrentó la crisis mundial en condiciones envidiables en relación al resto de la región. La estabilidad macroeconómica y la prudencia en los gastos públicos le permiten mucha libertad para implementar políticas económicas y sociales que atenúen los efectos de la crisis. Para este escenario el país contaba con unas reservas internacionales brutas equivalentes a más de 20 meses el valor de sus importaciones[xiv].

El éxito y consolidación de Perú no solamente se expresa en términos económicos. Adicionalmente, los indicadores sociales han mejorado considerablemente en la última década, la tasa de pobreza ha disminuido 12,4 puntos porcentuales entre los años 2004 y 2008, pasando de 48,6%[xv] a 36,2%[xvi] respectivamente.

Consecuentemente la experiencia peruana es digna de emulación para Latinoamérica, el equilibrado uso de los ingresos y los gastos para favorecer la solidez y continuidad de las políticas económicas y sociales es una estrategia que debe ser considerada por los hacedores de política pública.


[i] Ministerio de Economía y Finanzas de Perú.

[ii] Ministerio de Economía y Finanzas del Perú.

[iii] Ministerio de Energía y Minas del Perú.

[iv] Ministerio de Energía y Minas del Perú.

[v] Banco Central de Reserva del Perú

[vi] Ministerio de Energía y Minas del Perú.

[vii] Banco Central de Reserva del Perú

[viii] Banco Central de Reserva del Perú.

[ix] Banco Central de Reserva del Perú.

[x] Banco Central de Reserva del Perú.

[xi] Banco Central de Reserva del Perú.

[xii] Banco Central de Reserva del Perú.

[xiii] Banco Central de Reserva del Perú.

[xiv] Banco mundial, Reseña Sobre Perú- Avances en el desarrollo.

[xv] Banco Mundial, Reseña Sobre Perú- Avances en el desarrollo.

[xvi] Banco Mundial, Reseña Sobre Perú- Avances en el desarrollo.

Otra Mirada Suramericana, Chile en recuperación

Artículo Publicado en Revista Dracma (julio 2010). Autor:  Álvaro Altamirano.

Chile es uno de los países más activos sísmicamente del planeta, con una historia de registros sismológicos importantes tales como el evento telúrico más potente en la historia de la humanidad, el terremoto de 1960, con una escala Richter de 9,5 grados. Probablemente esta tradición geológica sea parte de la respuesta, de por qué luego de soportar un destructor terremoto y maremoto el pasado 27 de febrero, Chile se encamine hacia la plena reconstrucción.

Según estimaciones del Ministerio de Obras Públicas (MOP), entre los daños causados por el terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter y su subsecuente maremoto, encontramos: 486 muertes humanas, más de 500.000 viviendas destruidas parcial o totalmente, más de 1.200 puntos de infraestructura vial afectados, el deterioro de 3 de los mayores puertos comerciales, más de 25 hospitales con infraestructura parcialmente inhabilitada, etc.

El actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, recibió la banda presidencial apenas 12 días después del terremoto y calculó el costo total de la reconstrucción en US$30.000 millones, equivalentes al 15% del Producto Interno Bruto (PIB) estimado para 2010. El nuevo Gobierno sigue la línea de reconstrucción iniciada por el saliente gobierno de Michelle Bachelet.

Como parte del proceso inicial de reconstrucción, es importante resaltar la recaudación de US$90 millones a través de un tele-maratón organizado por la Fundación Teletón y el Gobierno de Chile.

Otra acción importante fue la aprobación de la Ley del Fondo Nacional de Reconstrucción[1], la cual según el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, permitirá recaudar US$300 millones en dos años. Esta Ley presenta un atractivo mecanismo de beneficios tributarios para donaciones nacionales y extranjeras que se destinen a financiar la reconstrucción y atenuar los efectos del terremoto. Dentro de estos beneficios tributarios se incluye el descuento o “rebaja como gasto de las sumas donadas de su renta líquida imponible”, o sea, la exclusión de la donación en la partida de renta imponible para el pago del Impuesto a la Renta (IR). También, para los contribuyentes extranjeros que pagan impuestos sobre distribución de dividendos o repatriación de utilidades,  se crea un crédito fiscal equivalente al 35% del monto donado.

En relación al desempleo causado por la destrucción de activos productivos, el gobierno Chileno en conjunto con la empresa privada y los trabajadores han elaborado acuerdos para reducir en lo posible los despidos. Así, en la labor de reconstrucción de viviendas, a la fecha el gobierno ha contratado a 15.000 personas, dentro de un cupo máximo de 30.000 empleos de emergencia.

Otra muestra de rápida recuperación se evidencia en el ámbito comercial, específicamente relacionada con la exportación de cobre Chileno, cuya industria se reactivo en menos de una semana de haber acontecido el terremoto, debido  al compromiso gubernamental de cumplir con sus contratos internacionales.

Por otro lado, el Presidente Piñera anunció modificaciones provisionales a los impuestos que pagan las grandes empresas, la industria del cobre, y el tabaco; con lo cual el Ministerio de Hacienda prevé recaudar US$8.431 millones en los próximos cuatro años. En el caso de la industria del cobre, se aplicará un nuevo sistema de royalty con una tasa variable de entre 3,5% y 9,0% aplicable a los márgenes operacionales de las grandes empresas del cobre, sustituyendo las tasas fijas de entre 4% y 5% sobre las utilidades operacionales del sistema anterior. Con esta modificación se recaudarían US$700 millones adicionales en el período 2010-2013.

Adicionalmente, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile, luego de la catástrofe creó el plan de reconstrucción “Chile Unido Reconstruye Mejor”. Este ministerio, en conjunto con organizaciones de gestión social, contempla la reconstrucción de 133.994 viviendas y la reparación de 61.956 más.

Bajo estas premisas alentadoras de capacidad de regeneración, seguramente este país miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se reconstruirá plenamente pronto, ya se observa un crecimiento económico de 1,0% en el primer trimestre de 2010[2].


[1] Biblioteca del Congreso Nacional de Chile (BCN), Ley 20444, (28/05/2010)

[2] Banco Central de Chile (BCCh), Cuentas Nacionales.

Una mirada hacia Suramérica, Venezuela en Estanflación

Artículo Publicado en revista dracma (julio 2010), Autor: Álvaro Altamirano.

Es importante mencionar que el siguiente artículo trata de ser una mirada objetiva a los fenómenos económicos actuales de Venezuela. En este sentido, no omito señalar que en este artículo no se toman en cuenta los avances sociales de la administración del presidente Hugo Chávez.

La cuarta economía más grande de América Latina padece del fenómeno de estanflación –alta inflación y estancamiento de la producción–, al registrar una tasa de decrecimiento económico de -3,3%[i] y la mayor inflación anual del continente, 25,1%[ii], en 2009. A este panorama, deprimido por la crisis económica mundial, se incorporan expectativas inflacionarias del orden del 30%[iii] para 2010 y 2011; y un escenario productivo desalentador, en el cual el Producto Interno Bruto (PIB) Venezolano decrecería -2,6%[iv] en 2010, y crecería apenas 0,4% en 2011[v].

Las principales causas de este proceso estanflacionario se deriva de la aplicación de políticas públicas inadecuadas, tales como: el mantenimiento en el largo plazo de un tipo de cambio fijo y sobrevalorado que desestimula el esfuerzo exportador no-petrolero al hacer más baratas las importaciones que las exportaciones; una política monetaria de tasas de interés bancarias activas y pasivas negativas en términos reales que distorsiona los incentivos para ahorrar, anima la salida de capitales y acelera la inflación.

Además, la estatalización de empresas de servicios públicos y otras empresas estratégicas ligadas al sector petrolero como Exxon Mobil, han creado un ambiente poco propicio para la inversión; mientras el control de precios para frenar la inflación y el control de cambios para evitar la fuga de capitales fuerzan a las empresas a adquirir un segmento de sus materias primas en el mercado cambiario paralelo disminuyendo así su rentabilidad.

También cabe señalar que las deficiencias en el suministro eléctrico provocadas por la peor sequía en 118 años, que ha afectado a las represas de Uribante Caparo y El Guri, han contribuido a mermar la capacidad productiva de una economía que genera el 95% de su energía mediante un sistema hidroeléctrico.

Por otro lado, estas políticas pro-estanflacionarias impactan directamente a los agentes económicos venezolanos de manera adversa.  En primer lugar, el control de precios y el control oficial de divisas han generado escasez de bienes básicos como alimentos, bienes agrícolas, bienes manufactureros, bienes intermedios y bienes de capital importados.

Asimismo, estas intervenciones no sólo han creado un mercado paralelo para la venta de bienes a precios más elevados –con el fin de evadir el control gubernamental–, impulsando así presiones inflacionarias; sino que también han incrementado los costos de producción de muchas empresas cuyas actividades dependen de materias primas importadas, reduciendo a su vez la capacidad productiva de esta economía sudamericana.

En general, la creciente dimensión y poder del estado constituyen, en el marco en un proyecto político-ideológico, perspectivas insuficientemente atractivas para la inversión extranjera directa. En este sentido, en la balanza de pagos venezolana se observan saldos negativos de inversión extranjera –fuga de capitales– desde 2008; y en el primer trimestre del año en curso ya se evidencia un saldo negativo de US$76 millones[vi] en la partida de inversión directa en el país.

La evidencia empírica venezolana muestra que una excesiva presencia del sector público menoscaba la capacidad productiva a través de menores incentivos para la inversión privada. Por consiguiente, en la coyuntura económica latinoamericana, Venezuela se perfila a la zaga, por la presencia de estanflación y de un marco regulatorio inestable que limitan la recuperación de esta economía petrolera.


[i] Banco Central de Venezuela (BCV)

[ii] Banco Central de Venezuela (BCV)

[iii] FMI, Perspectivas de la Economía Mundial (Abril 2010)

[iv] FMI, Perspectivas de la Economía Mundial (Abril 2010)

[v] FMI, Perspectivas de la Economía Mundial (Abril 2010)

[vi] Banco Central de Venezuela (BCV)

Organismos No Gubernamentales (ONGs), promotores del Desarrollo Económico Local?

El Desarrollo Económico Local (DEL) surge como respuesta a los procesos de globalización y a una etapa de elevados niveles de competitividad en el desarrollo del capitalismo. Este nuevo y revolucionario paradigma pregona un desarrollo endógeno, basado en una eficiente densidad institucional y en una apropiación de la visión del desarrollo por parte de los actores locales. Es decir, este paradigma explica como el desarrollo de las localidades se logra a través de la sinergia creada por la concertación social y la voluntad sus propios actores.

Uno de los problemas de las agencias de cooperación es el papel entre el humanismo total, tradicional y neutralidad política, y perseguir el objetivo del desarrollo. A partir de esto se derivan 2 corrientes que se diferencian en términos políticos.

Asistencia para el alivio: Ejercicio mecánico de los proyectos mientras las verdaderas raíces del problema continúan intactas, como la inequidad entre el acceso a recursos, tierras y  educación.

Aquellos de asistencia para el  desarrollo: que afirman que no tiene sentido que se pretenda aliviar una  situación de emergencia y se haga caso omiso a las causas que generan la situación, si no es posible resolverlos al menos darlos a conocer mediante los implicados, y por tanto se toma en cuenta la importancia de los procesos participativos para el desarrollo y el llamado empoderamiento.

En este escenario, la cooperación canalizada a través de Organismos No Gubernamentales representa una ayuda vital para el empoderamiento de los actores locales. En Nicaragua, los instrumentos jurídicos que permiten la creación y desempeño de estos organismos son por orden de importancia: Constitución Política de Nicaragua, Ley General sobre Personas  Jurídicas sin Fines de Lucro (Ley 147), Ley de Participación Ciudadana; y leyes relacionadas con el ámbito Laboral y Tributario.

En países como Nicaragua, con grave situación de pobreza y desigualdad, y además con niveles elevados de deuda pública; la cooperación externa proporciona un tipo de ayuda vital para la lucha contra la pobreza y la exclusión de la mayoría de la población. Esto se debe a que proporcionan recursos adicionales –con los cuales no cuenta el estado, ni daría el sector privado– para reducir presión sobre diversas problemáticas socio-económicas.

El registro histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) compilado en la siguientes tabla y gráfica, muestra que la cooperación de las ONGs está principalmente dirigida hacia programas sociales con un promedio de participación para el período 1990-2009 de 71.8%, lo cual se traduce en US$1,252.5 millones de un total de US$1,745.0 millones ejecutados en dicho período. Nicaragua cuenta con un registro de 668 Organismos No Gubernamentales (ONGs) provenientes de 50 países, de los cuales el 66% son de origen nicaragüense y estadounidense y nicaragüense.

La cooperación facilitada por estos organismos y registrada en el Sistema de Información de los ONGs del MINREX suma US$1,745 millones durante el período 1990-2009, destinado a 6 sectores que son los siguientes en orden de importancia:

i.El 71.8% fue destinado al sector social, o sea US$1,253 millones, que se concentra principalmente en garantizar la sobrevivencia de la población en zonas rurales del trópico seco, suministro de agua potable y saneamiento ambiental, capacitación laboral a jóvenes con discapacidad, mejoramiento de las condiciones educativas, capacitación técnica a jóvenes en desventaja social, becas y carreras técnicas para jóvenes, educación para niños pobres, fortalecimiento institucional de la universidades de la Costa Caribe, atención y prevención del VIH/SIDA en la Costa Caribe, fortalecimiento del proceso de autonomía de los habitantes de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), salud sexual y reproductiva de jóvenes y adolescentes, campaña contra la violencia sexual, atención a niños huérfanos abandonados, facilitar el acceso a los servicios de salud básica, construcción de albergues para pacientes afectados por la tuberculosis y leishmaniosis, construcción de asentamientos y rehabilitación de infraestructura a población afectada por huracanes y erupciones volcánicas, y promoción de la equidad de género.

ii. El 10.7% fue dirigido al apoyo del sector productivo, o sea US$187 millones que se orientan hacia al mejoramiento de las capacidades productivas agrarias incluyendo maquinaria y equipos, promoción de la participación de la población comunitaria para lograr una vida sostenible, el fomento de cooperativas agrarias ecológicamente rentables, capacitación de adultos en producción y comercialización, proyectos de desarrollo económico local para grupos vulnerables, elevar la competitividad y gerencia de las MYPIMES, comercialización de productos orgánicos, producción de granos básicos para fomentar la seguridad alimentaria,  manejo de los recursos naturales, concesión de crédito a familias rurales, e innovación en cadenas de valor de café.

iii. El 9.0% ha sido distribuido en el sector financiero, o sea US$156 millones que propician proyectos tales como fortalecer las capacidades de gestión local del riesgo, consolidar la economía popular asociativa y autogestionaria, comprar de terrenos y construcción de viviendas, transferencia tecnológica, desarrollo de la economía forestal, y entrega de crédito rural para actividades agrícolas y almacenamiento de granos.

iv. El 6.4% fue asignado al fortalecimiento institucional y a la gobernabilidad, o sea US$113 millones para el desarrollo de actividades de promoción de la participación ciudadana, capacitación en materia de legislación laboral y derechos ciudadanos, fortalecimiento organizativo de la negociación colectiva, y conocimiento y apropiación del Código de la Niñez y la Adolescencia.

v. El 1.7% fue canalizado a la infraestructura económica, o sea US$29 millones que apoyan la promoción de la energía solar en comunidades rurales, mejorar el servicio de agua potable y saneamiento, construcción de letrinas en comunidades afectadas por huracanes, y construcción de caminos para la producción y la comercialización.

vi. El 0.5% correspondió a varios sectores, o sea US$8 millones para el fomento de la educación primaria y la salud preventiva, el mejoramiento del nivel de vida de poblaciones indígenas, protección de los bosques tropicales y adaptación al cambio climático, y formación de brigadas de voluntarios para ejecutar proyectos de desarrollo comunitario.

A pesar que estos organismos se rigen bajo las normas de Cancilleria (MINREX), realmente no existe un mecanismo regulatorio que haya analizado a profundidad las actividades y logros de estas organizaciones en Nicaragua. Ante la falta de este tipo de evaluación, cualquier valoración tiene un alto grado subjetividad. No obstante, tomando en cuenta el pobre acervo de virtudes que caracterizan a la personalidad humana, se deducen muchos posibles aspectos negativos vinculados a este tipo de cooperación. Para ver un detalle más técnico de estos aspectos, leer: Mendoza, Rene; Kuhnekath, Klaus Ayuda externa: ¿reduce o produce pobreza? Una aproximación conceptual a los estudios de impacto.

Dentro de estos aspectos se pueden resaltar: que los trabajadores de muchas ONGs vean sus actividades sólo como una fuente de ingresos y no como actividades que empoderen a actores locales (y se mantengan las condiciones deprimidas para dar continuidad a los salarios), que los proyectos se ejecuten en la base de indicadores específicos y estrechos y no se analice a profundidad el contexto y el impacto que dicho proyecto conlleve en el largo plazo, que estos recursos se vean como una forma de reducir el pago de impuestos por parte de los fondeadores internacionales, y que los proyectos no se ejecuten en zonas verdaderamente deprimidas y lleguen a personas que los necesitan menos (esto sucede particularmente en algunas ONGs que proporcionan crédito; cuando estos créditos son dirigidos para financiar actividades personales de sus directores).

Además la mayor ejecución de proyectos de carácter nacional y departamental implica una disminución del protagonismo de los actores locales. Es decir, las alternativas, coordinación, responsabilidades y decisiones se determinan en un entorno ajeno a las condiciones, valores y visiones locales; lo cual resta efectividad a la ejecución de la cooperación. Adicionalmente, el principal problema para valorar correctamente el cambio que logran los proyectos de cooperación es que estos programas usan indicadores de efectividad para medir los cambios producidos por los proyectos, y no indicadores de impacto.

Los diversos proyectos impulsados por estas ONGs se caracterizan por la búsqueda de objetivos comunes entre ellas a pesar de las diferencias sectoriales de las mismas, pero en general carecen de eficiencia en sus unidades ejecutoras por lo que su participación en los distintos territorios no garantiza resultados a largo plazo. Aunque muchos programas producen cambios benéficos en el corto plazo, en lo referente a las metas de largo plazo, no se observan cambios sostenibles generados por la intervención, que incluyen no sólo los planeados y deseados, sino los no intentados y los inesperados.

Aunque el impacto de la ayuda es generalmente positivo en el corto plazo, en realidad no termina por resolver los problemas fundamentales que limitan el pleno desarrollo humano, principalmente porque el empoderamiento de los actores locales es limitado. La participación por parte de los afectados no debe limitarse a comunicar sus problemas sino también a plantear alternativas propias para solucionarlos. Lo que existe en muchas zonas, principalmente rurales, es una ayuda asistencialista y no una cooperación que implique obrar conjuntamente: actores comunitarios, gobiernos, organismos de cooperación; una sinergia de abajo hacia arriba y no al contrario como tradicionalmente se ha trabajado, de forma centralizada.

Como se ha enfatizado anteriormente, a pesar de que estos programas proporcionan cierto nivel de alivio de los problemas, estas no tienen un impacto verdaderamente observable debido a que crean cierto nivel de dependencia y proporcionan un nivel de bienestar a corto plazo mientras la ayuda permanezca en el territorio. La cooperación hacia el sector social para incidir verdaderamente en el desarrollo, no solamente debe aliviar una situación de emergencia sino que tiene que solucionar las causas –raíces– que generan esta situación.

Finalmente, no sólo se deben de modificar los sectores prioritarios de esta cooperación, para dirigir más recursos a espacios estructurales como el productivo y el de infraestructura económica, y así reducir la dependencia de esta ayuda en el largo plazo; sino que se debe de crear una institución especializada que regule de una forma adecuada las actividades de estos valiosos organismos. Más que un mecanismo de regulación, esta institución debe de ser un observatorio sectorial que valore los resultados obtenidos y retroalimente la ejecución de proyectos. Todo esto con el fin de mejorar el impacto que esta cooperación tiene sobre el bienestar de los nicaragüenses más empobrecidos.